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flamenco

La guitarra que Barack Obama se dejó en Sevilla.

Quizás no sepan que el 9 de julio de 2016 la ciudad de Sevilla, como una hermosa gitana se vestía con su mejor traje de lunares para acoger al ex-presidente de los Estados Unidos Barack Obama, uno de los invitados más prestigiosos que jamás haya transitado por la ribera del Guadalquivir.


El ex-presidente americano, de vuelta de la base naval estadounidense en Rota, tenía en su programa visita relámpago a la capital de andaluza, antes de regresar a los Estados Unidos desde el aeropuerto de Madrid.


El anuncio de la visita -acogido con un gran orgullo por el entonces alcalde Juan Espadas "Es una noticia magnífica"  había desencadenado la curiosidad de los sevillanos. La visita, ni que decir tiene, estaba provista de un rígido protocolo de seguridad (no se sabría hasta el último momento si el ex-presidente se quedaría en el moderno Gran Meliá Colón o en el histórico y lujoso Hotel Alfonso XIII); lo que sin embargo no impidió que se filtraran numerosos detalles sobre su visita.


Guide Antonio Jesus Naranjo showing michelle obama the town of Ronda
El Guía Jesús Naranjo y Michelle Obama en Ronda
Según las noticias, Obama debería trascurrir en la capital hispalense alrededor de 18 horas. Habría visitado la Catedral, subiendo a la Torre de la Giralda, desde donde habría saludado a la multitud, aclamado. Acompañado del rey Felipe VI, y de uno de los 600 guías turísticos preseleccionados para la ocasión, habría desarrollado una visita del Real Alcázar de unos 45 minutos. El tráfico del centro, incluso el de ciclomotores y bicicletas, habría estado cortado. Ni Michelle Obama, ni la Reina Letizia habrían acompañado a sus maridos, y la previsión atmosférica (45º) indicaban que Obama habría saboreado de cerca la conocida calóh (calor sofocante), tan típica de los veranos sevillanos.

El dramático hecho de Dallas del 7 y 8 de julio obligaron al ex-Presidente a anular la visita y volver rápidamente a los Estados Unidos para gestionar la espiral de tensión racial de que fue protagonista el país durante el 2016.


La guitare flamenca d'Obama
Aquello que queda de la visita de Barack Obama es la asombrosa guitarra flamenca que el maestro guitarrero Antonio Bernal había creado especialmente para el presidente, y que aún hoy, pacientemente, espera a ser recogida.
Disculpe Presidente, ¿cuándo regresa? A propósito, recuerde que la Casa Blanca ya pagó su tour privado, y nuestro guía le espera 😉

Passion of the South: the Flamenco Forms

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The Setting macanita-de-jerezThe plaza of a southern Spanish pueblo, 1.30am, July maybe August. The temperature has finally subsided to comfortable levels. The crowd gossips animated­ly. Women fan themselves. Bottles clink on glass. A loud laugh peals out from a bar door... On a makeshift stage in a corner of the square, a seated guitarist begins to play... a run, a ripple, an eddy, a moody shuffle. The percussion section behind him, three pairs of syncopated hands, joins in. One member lets out a shout of excitement. The crowd lends an ear.

The singer, seated near the guitarist, raises her head. She waits, six, seven seconds, rocking gently to the underlying rhythm. She emits a blood-curdling, quavering shriek. The crowd lends both ears. If she has the spirit — the spirit of the song and the spirit to com­municate it to the crowd — they will stay riveted to their spots until she finishes. If she hasn't quite got it, the chatter will slowly start up again and gradually the crowd will thin.

The Forms Flamenco is a trinity of arts — song, dance and music — that first took recognisable bailaor-flamencoform among gitanos (Roma people) in Andalucia's lower Guadalquivir valley in the late 18th and early 19th centuries. Its remoter origins may have included Muslim music and verses from medi­eval Spain, possibly the Byzantine chant sung long ago in Visigothic churches, and songs brought to Spain in the Middle Ages by the Gitanos themselves. Much flamenco is undoubtedly reminiscent of song and dance from India, where the gitanos supposedly originated.

The earliest flamenco was cante jondo (deep song), a tortured lament that grew from the experience of the marginalised gitanos, pushed to the periphery of Spanish society. jondura (depth, profoundness) is still the essence of flamenco, and some of the early jondo forms are still sung — notably the martinete, whose only accompaniment is the sound of a hammer striking an anvil, as in the smithies where many Gitanos worked. A flamenco singer is known as a cantaor (male) or cantaora (female); a dancer is a bailaor/a. Most of the songs and dances are performed to the guitar of the tocaor/a. Flamenco's scales and rhythms can be difficult for the average beginner to tune in to, but it's hard to remain unmoved by its passionate intensity. Technically speaking, flamenco differs from most Western music by using the Phrygian mode, in which the interval between the first and second notes of an eight-note scale is a semitone. In conventional Western music the interval is a whole tone. Spaniards, especially Andalucians, have always loved dancing, and it was only natural that dance (baile in flamenco contexts) should soon accompany song.

Traditional costumes For women, the Shawl, fan and long, frilly bata de cola dress; for men, flat Cordoban hats and tight black trousers — date from Andalucian fashions in the late 19th century, when flamenco first took to public stages. There are several main song types (palos). The siguiriya, an expres-sion of intense despair about loss or death, is the biggest test of a singer's ability. It's thought to have originated in Jerez de la Frontera, one of the three key cities of flamenco's lower Guadalquivir heartland. The solea, marginally less anguished, probably came from the Triana district of Seville, for centuries a gitano quarter. The livelier alegria is a contribution from the third city, Cadiz. Jerez is also the home of the buleria, the fastest, most upbeat type of song. Relatively lighter forms include the tango, originally from Cadiz, and its derivatives the rumba, guajira and colombiana, all with Latin American influences.

artist-manuel-molinaThe home of the fandango is Huelva, but other areas also have varieties of fandango — such as Malaga's malagueña and Granada's granaina. Almeria's taranta is not dissimilar. Coplas (flamenco songs) are made up of short, rhyming bursts called tercios; the underlying rhythm is called the compas. The highly popular sevillana dance, learnt by girls all over the country, is not flamenco at all. With high, twirling arm movements, and consisting of four parts each coming to an abrupt halt, the sevillana is probably an Andalucian version of a Castilian folk dance, the seguidilla.

Birth of the Guitar The guitar originated when the 9th-century Cordoba court musician Ziryab added a fifth string to the Arab lute. Around the 1790s a sixth string was added, probably by a Cadiz guitar-maker called Pages. In the 1870s Antonio de Torres of Almeria brought the guitar to its modern shape by enlarging its two bulges and placing the bridge centrally over the lower one to give the instrument its carrying power. Toque (literally touch, this is guitar playing) for a long time functioned solely as accompaniment to singing and dance. Percussion in flamenco is provided by stamping or tapping feet, clapping hands and sometimes castanets.

Semana santa en Sevilla: una dimensión muy barroca

Semana Santa 2016.  Los viajeros que vinieron a Sevilla asistieron estupefactos a las procesiones en un clima primaveral. Se dice que la Semana Santa de Sevilla es muy folclórica, muy barroca: ¿por qué?   encapuchado penitente sevillaEl barroco nació en Italia, y produjo maravillas en las que el mármol y los colores se hacían de carne y huesos como el Éxtasis de Santa Teresa de Bernini, o se hacen espectáculo teatral como en las pinturas de Francesco Barbieri, il Guercino.   El barroco es también un estilo de vida y una forma de sentir que aún hoy puede experimentarse en el sur, especialmente en Sevilla en los días de Semana Santa. Del 13 al 20 de abril, la ciudad se trasforma una vez más en el teatro de la más espectacular serie de procesiones, en cuanto a colores, formas y aromas, capaz de devolvernos atrás hasta el Siglo de Oro.   cristo semana santa sevillaDesde el Domingo de Ramos hasta Resurrección, la ciudad es atravesada por cinco, siete o más procesiones cada día. Las hay que duran cinco horas y otras que quince. Cada una consiste en largas filas de encapuchados a veces descalzos, los nazarenos penitentes, que proceden sosteniendo un gran cirio. De no encontrarnos en el año 2014, se diría que el Santo Oficio sigue dominando la ciudad. Los otros elementos son el paso, con sus miles de kilos de peso y sus tallas encima, y la banda que acompaña la procesión. El paso puede llevar una talla de la Virgen o una de Jesús Cristo, solo o en un grupo de tallas, según que se represente uno u otro momento de la pasión del Nazareno. ¿Quien mueve los pasos?   patrocinio cachorro triana costalerosLos costaleros, desde una treintena hasta medio centenar, por debajo del paso. A diferencia de los cargaores, que en Cádiz o en Murcia llevan el paso a hombros, los costaleros sevillanos lo llevan en la espalda, sobre el cuello: por ello necesitan una protección típica llamada costal. Avanzan juntos, arrastrando los pies sobre las calles y cargando cada uno con unos 40 kg de peso. Cada cofradía lleva en procesión dos o más imágenes, ricamente decoradas de oro, plata, terciopelos, flores, cirios. La más antigua es la Hermandad de los Negritos, fundada por los esclavos en el siglo XIV.   ¿Cómo avanzan los pasos? Lentos, muy lentos, y sin embargo, si chispea la lluvia dan carreras ágiles para refugiarse en la iglesia más cercana.   palio virgen semana santa sevillaCuando la imagen del paso es la de la Virgen, los costaleros ondean suavemente todas estas toneladas, en un ejercicio conmovedor, meciendo a María mientras la banda entona algo glorioso, así que bailando se abre paso la Virgen por las calles de Sevilla. La gente grita ¡guapa! y la piropea con cariño, algunos echan a llorar por la emoción. A un cierto punto, una voz se abre un hueco en el medio del parlotear de la muchedumbre y comienza su saeta, acallando a todo el mundo. Durante unos minutos la gente se calla y la magia del flamenco atraviesa miles de corazones de un solo golpe.   Riadas de personas se mueven como olas de una calle a otra, buscando por la ciudad el paso que más les gusta o un rincón más favorable. Los bares y tabernas se llenan y dentro sirven las torrijas, pan tostado embebido en leche azucarada, y luego espolvoreado con canela, mojado en huevo batido y frito. Quien quiere tapas, que las pida de bacalao o cordero, que es lo que toca.   patrocinio cachorro triana nazarenosPor las mañanas, si ustedes quieren, les dejarán entrar en las iglesias para visitar las tallas y los palios antes de que salgan a la calle. Y si el cielo se cubre de nubes, miles de narices miran hacia arriba para intentar evitar la lluvia. La Semana Santa estilo sevillano también se puede experimentar en otras localidades más pequeñas y siempre espectaculares. Ronda, Jerez de la Frontera, Sanlúcar de Barrameda, Utrera y más; todas ellas ofrecen sus peculiaridades junto a rastros comunes. En todos sitios llueven pétalos de rosas de los balcones encima de las Vírgenes y los Cristos, los costaleros hacen acrobacias para meter a los enormes pasos en callejuelas imposibles.   mantilla sevilla semana santaLos perfumes de Semana Santa: el azahar de los 40.000 naranjos de Sevilla se mezcla con el jazmín y el incienso, el olor a torrijas de las cafeterías y el rastro dejado por los cirios. Todo ello os transportará a otra dimensión, donde las cosas que pasan se entienden solo a través de los sentidos. La racionalidad ya sirve de poco: es la puerta del mundo espiritual de Murillo y los pintores y escultores de la Sevilla barroca.